El sacacorchos es
un operador técnico consistente en una espiral metálica con
un mango o una palanca que se inventó para poder quitar los
tapones de corcho a los frascos y botellas de vino y jarabes
embotellados. Los sacacorchos se fabrican en materiales tan
diversos como plástico, metal o madera pero la espiral
siempre es de acero. Es un instrumento muy popular y está
prácticamente en todos los hogares.
Existen diferentes tipos
de sacacorchos:
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De botella,
el más habitual que a su vez adopta diferentes formas
-
Plegable,
propio de hostelería ya que se puede llevar en el
bolsillo.
-
De alas
que se levantan al introducir la barrena facilitando
así la extracción al hacer palanca. Es muy común en
el ámbito doméstico.
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De pared,
adosado a la pared y que se acciona por sistema de
palanca.
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De láminas,
consistente en dos láminas metálicas que se introducen
en los laterales del cuello de la botella extrayendo de
esta forma el corcho intacto..
Por la forma de
extracción del corcho, se pueden distinguir:
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De un
impulso
-
De dos
impulsos
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De palanca
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De
extracción continua
Algunos consejos
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Para sacar el tapón
limpiamente debemos introducir el sacacorchos
verticalmente y sin llegar al final para evitar que se
desprendan fragmentos.
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Los expertos en vino
defienden la postura de que lo que se debe girar es la
muñeca y no la botella, ya que resulta mucho más
estético. Pero hay quien opina que no supone ningún
problema girar la botella si no tiene depósitos en el
fondo (la mayoría de los casos) y que favorece que la
espiral se introduzca verticalmente.
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Se estima que un buen
sacacorchos tiene que tener un paso largo en la espiral
y los bordes poco afilados para facilitar la extracción.
Del
mismo modo, su punta no debe ser aguda para evitar desmigar
el corcho.